lunes, 1 de agosto de 2011

El ciclo del poema


Abre las piedras al medio, de un golpe seco, para que no les duela
el corazón amatista. G.M.

Ese nimbo cargado de virtudes
inflamado de ti, de tu relato
ese espacio celeste, ese raudal descongestivo
esa raja en los rostros, ese
proyecto de sonrisa
esa muesca de oxígeno en la brisa
ese resquicio
en el desquicio urbano
ese gesto comedido que te ahorca

esa lágrima que cae y se transforma
en estupenda flor, en árbol que da frutos
esa calidez que todo lo evapora
devuelve, te expone y restituye
el peso del cuerpo de la nube.

Y todo es tocado del algún modo
por la humedad de un Dios sin rostro
sin tiempo, sin perfidia
que de una forma u otra es requerido
por los que quieren creer
que todo
o casi todo
se recicla.

Y todo es tocado de algún modo
incluso el corazón
escabroso
de la piedra.

1 comentario:

  1. Um coração de pedra transformado em amor, existe algo mais bonito? Deus existe. Um abraço, Yayá.

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