miércoles, 2 de diciembre de 2009

Free pass


No soy yo
sino la noche virtuosa
quien exuda cadencia
en la luz
que se vuelve
viscosa entre las nubes.

No es más
que tu mirar sesgado
o tu caricia transversal
lo que me toca
y me hace sonar
como instrumento
del viento
transparente
cuando ya
no quedan blancas esperanzas.

Es este contacto
este botón, esta
banda magnética
la llave que abre
todas las puertas
del poema.

Nada más y nada menos
que nosotros
este amor dicho así
libremente
de este modo
lo que contagia
la alegría inefable
de inspirarnos
juntos
en el vuelo.

1 comentario:

  1. y claro, no podia ser de otra forma!! buenisimo!!

    Andrea Favelli

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gracias x el comentario! no dejes de orbitarme!