miércoles, 30 de enero de 2008

Morfeo y yo

by grace

El silbido que enloquece a los murciélagos
Es tu voz
La brisa después de la tormenta
Es tu voz
El oasis donde bebo en el desierto
Es tu voz

Por favor
No te calles.

-.-

Corrí, lloré, grité
el nombre de todos
los que amo.
Escuché a la gente
hablar en varias lenguas.

Tenía los minutos contados
para salir de allí
cuando te vi
abrazando a todos
queriendo a todos
los que venían
a saludarte.

-.-

Lucías bien
en la camisa azul cielo
en el bullicio
tu silenciosa forma de hablar
eclipsaba el agravio de los ruidos

cualquier insulto
o maltrato
pasaba a otro recinto
como si no tuviera
enlace


Lucías íntegro
como el trigal
cuando me viste,
sin embargo
no me acerqué,
opté por observarte.

-.-.

Tenía los minutos contados
para salir de allí
cuando me tocó el hombro
la idea de tus besos…

-.-

En estos días
invaluables
a tu lado
descubro cómo
florecen los almendros
enhebro el amor de los amigos
apresto con dulzura la acidez
y me siento a tejer
en la indulgencia

[lo cierto es
que esta vigilia
-entre corchetes- preciada,
pertenece al mismo autor
que escribió
las estrofas anteriores
de la vida]

En estos días
invaluables
a tu lado
todo lo que sueño
ocurre.

1 comentario:

  1. Precioso.. tu forma de escribir la poesía de una forma cotidiana pero llena de imágenes tiene un color de magia..
    Saludos. Un placer leerte.

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