jueves, 21 de octubre de 2010

Privanza de la Luna

por graciela malagrida


Hay indicios extravagantes
supuestos, que inculpan a la Luna
de incitación al reflejo del fulgor
de apología del esplendor
de encantamiento masivo
y ensueño.

La culpan por inducir al delirio
por promover el llamamiento de las musas
la tildan de activista, hechicera, casquivana
por comportarse así, cismática, disidente
fluorescente, dispersa en las aguas
a la hora del luto.

Sin embargo la quiero así
la prefiero de cualquier modo
supermodelo o fuera de forma
ultradelgada, preñada, redonda
sonriente, amarillenta …hasta menguante!
La distingo como sea, a como dé lugar
incluso noto su decoro, la templanza de su edad
su célebre modestia
en el despampanante acto del eclipse.

No me importa cómo, insisto en verla
en recordarla en mayo al podar los rosales
cada tarde, cuando despide al sol
tan tiernamente… cada noche
cuando besa mis párpados
desterrando “acasos”, hados y venturas
a la patria de las Trivias, a los abismos.

Me subleva pensar que la tratan de hereje
sólo porque unos cuántos alegan
haberse inmolado en su presencia.
¿Qué imprudencia ha cometido?
¿en qué lúgubre tentación ha incurrido?
¿cuál es la infracción, cuál el descuido de su luz?
¿pueden acusarla de abandono?

Ella es tan inocente
como el agua que rige en nuestros cuerpos.
Se diluye perspicaz, atinada
y comanda su propio ciclo
su cauce bermejo, hipodérmico
plateado.

Hay quienes quieren creer
que aún es virgen, que misteriosamente
ha dado a luz
estrellas fugaces, destellos, supernovas
…Pero yo
no me atrevo a agregar nada más
a su halo candoroso, inocuo
emancipado de toda acotación
mundana.

La absuelvo de culpa y cargo
la libero de falsas expectativas
acerca de sus ríos, de sus cráteres
de sus géiseres y rostros ocultos
pues toda ficción, invención, quimera
tiene raíz terrestre, humana, rastrera
ligera...ligera...

Y por último, la libero de mi, de mi voz
y de mi elipsis, porque en todos estos años
ha guardado silencio, ha reciclado
ingeniosamente, cada una de mis lágrimas
ha compilado los hechos más nimios
y me ha devuelto en tiempo y forma
un collar de gemas grises, versos pigmeos
aleaciones poéticas y pulidas razones
de cultivo.

Inculpan a la Luna los que aún
no han lavado en el espejo sus pecados
los que no han aprendido
el intrínseco sentido de la luz
los que nunca
la han visto
sonreir.

lunes, 18 de octubre de 2010

Pulgarcita

por graciela malagrida


¡Por poco soy la merienda de los aguiluchos...! G.M.



Fui feliz por un tiempo
cuando ignoraba el daño que causaba
rebuznar. Después creí
haber encontrado una puerta
una rústica escalera… ¡ilusa de mi!
Trastabillé y rodé de buenas a primeras
me raspé, sangré por la herida
como cualquier mortal… Esa fue
la mejor experiencia de mi vida.

Seguí mirando los pájaros al caminar
esta vez, pisando firme
rearmando archipiélagos
y mundos
remotos.

Fui feliz por un tiempo y la mitad de otro
y más, cuando decidí
mandar a la hoguera
relojes, Tsunamis, pesadillas…
cuando resolví perdonar
a ese hombrecito de barro
y lo rescaté de la lluvia
ácida.

Supuse que ese
fue el fin de las hostilidades
y el principio infinito
de la paz… ¿Crédula
caprichosa, lunática, poeta?
Si, todo junto! ¿te imaginas?
Yo, a paso de tortuga husmenando las flores
tu, en tu nave repulsa
remolcando tal corpulenta ambición...
Sólo cabe una pregunta: ¿cuál es…cuál
es
la canción?

Fui feliz
en contadas piezas de este puzzle:
contigo
despierta
soñando
sin ti.
Después creí que crecí

¡ilusa de mí!

Eché un vistazo al entorno
y sólo pude ver polen, uni-versos atómicos
cantares codificados
abejas, lamparillas, ogros huérfanos
enamorados de la Luna
y cientos, cientos de colibríes…

Fui feliz y acaudalada
infiltrándome en la holgura, la conciencia
la cordura, la sensatez, el acierto
de caminar sola y mi alma, descalza
malherida, en el desierto
sabiéndome tan
pero tan
pequeña
.
.
.

‎Fui feliz al saber que nací de una flor
hija de una semilla de cebada
nieta del deseo
de una madre lumbrera...
Y después de navegar por los ríos subterráneos
subcutáneos,sanguíneos, logré sujetarme a una mariposa
para alejarme de todos los peligros.
Entonces pude ver de lejos
y tomé conciencia y fuerzas
para emprender esta batalla cotidiana
en el mundo de las cosas grandes.

-"Siempre fuiste feliz
siempre
viviste en otro mundo
"- dijo mamá
expeliendo ese aroma a gnosis, esa esencia tan suya.
No entendí del todo sus palabras...Suspiramos...
Me senté en uno de sus pétalos
y dormí como un oso
hasta la hora en que el rocío me despierta
con esos poemas perfumados
que huelen a jazmines de leche
a nimia y vulgar belleza
a júbilo en pizcas, a mañana.

jueves, 14 de octubre de 2010

Treinta y tres

por graciela malagrida


Histórico rescate de los mineros chilenos.
Foto: El Diario Argentino



1

La Tierra se los tragó por varias lunas
los rumió, los sintió más que hijos
yo diría, tesoros
y al cabo de varios cabos atados allá afuera
los escupió de molde
con trozos de oro en las mochilas.

2

Aun era de noche, cuando el ducto sentía ausencia
y los socorristas, con el corazón en las manos
y lágrimas en los bolsillos
no podían hacer nada más
que llenar el hueco irremediable
que dejaron
atrás…

3

Hay fiesta en el desierto de Atacama
¿quién dijo que no existen
yacimientos humanos
o vetas de luz dragando corazones?

4

Un hombre se socava, donde la humedad y el calor
lo acercan al averno, donde el oro vale menos
que el aire, donde el alma busca el alma del hermano
que anima y se contenta con desentrañar pesares
donde Dios es confidente, fiel amigo, idéntica esperanza
del pobre, del labriego, del poeta, del minero .

5

-¡¡¡Se los tragó la Tierra!!! – retumbó el eco
en el más árido tracto del trópico de Capricornio
y su polvorosa voz se oyó en el Kalahari
tan estridente como en el Gran Desierto de Victoria
o en el Gran Arenoso o el de Gibson…
y nos despertó, súbitamente
pidiendo amor
a gritos.

6

El rescate de esas almas
nos reconcilió con el mundo
nos rebautizó: “Pacíficos”
cauterizó las heridas
hendidas en el pecho
de América Latina.

7

Y al final
de la última noche
al miramos los brazos
exhumamos que unidos a otros brazos
podíamos rodear el planeta
descorrer las cortinas de la metas
y atarnos al principio
bendito
que nos une.

Y al salir el sol
comprendimos que esas
lágrimas nuestras, no en vano
habían regado las íntimas llanuras, las pampas
las sabanas, las áridas mesetas y tantos pedregales
...Se habían escurrido buenamente
por barbechos, estepas y arenales. Nos habían ahogado
hasta el cansancio
hasta la entrega, la alianza
la cruzada.

Fue
al final de la noche
que sonrió la luna a las cámaras
a la última estrella
al último hombre
brillante.

sábado, 9 de octubre de 2010

Delivery

por graciela malagrida


Releo y pienso:- ¿quién escribió esto?-. Me repliego, me ultimo…cae alguna que otra lágrima, inevitablemente. Reinicio. G.M.



-“Letras a domicilio”- decía el cartel. Lo vi de lejos
no por lo grande, sino por el llamativo propósito
tan inusual. ¿Un delivery de letras? ¿quién podría
tener tal hambre, tal urgencia?. Bajé del auto, dispuesta
a buscar el timbre; dejé las luces encendidas, la llave puesta
y al dar el primer paso, se abrieron las puertas.
Había un mostrador vacío, un logo que parecía una Ñ
sillones rojos como labios y vidrios muy limpios, envolventes.
Nadie parecía sentir siquiera mi presencia. Mi
alto grado de curiosidad perforaba ya las paredes, cuando
vi una mujer que lentamente se acercaba por un largo pasillo.
Era, tan idéntica a mi, que empecé a sentir frío en las manos…
Me miró, me saludó con un tono familiar, me invitó
una taza de té y secó, esa lágrima que
salió rodando por mi mejilla. Luego
salimos a caminar en silencio
por un jardín circular, por tramos selvático
temático, pulcro, primoroso…
Todo era tan suyo como mío, nos parecíamos
tanto…si, mucho, pero con una salvedad
ella era yo, desposeída de mi, del terrario, del hormigueo
dueña de ese otro mundo, de los sueños
de los mullidos sillones en forma de besos
de las mariposas gigantes, de los alguaciles y bichos
de la luz, de las candelas, las luciérnagas, la luna en los fangales
de los jazmines de Túnez, de las trompetas de Cuba
de las orquídeas salvajes por siempre florecidas
y de los saltos… perdidos en vergeles.

Nos expedimos
intercambiamos tarjetas
prometimos llamarnos, a conciencia
y nos despedimos sin post data ni atenciones
yo diría “parcamente”, sin vacilaciones
ni nada más que agregar.

Releo y pienso:
- ¿quién escribió esto?-.

sábado, 2 de octubre de 2010

Mía Mantis



Religiosamente estás
mamboretá
con el oriente en esos dos
ojos tan raros
sin sacarle los tres
sencillos, medios
al céfiro, a la hoz
al atentado.

Solitaria me evocas
me repasas
me tienes me retienes
verdeazul, in-verso
cual presa entre tus patas.

Y no me resiento
no quedo espinosa
ni cárdena, no
no me defiendo
sólo estoy, quieta, muy quieta
y te miro de cerca, sin cercas
verjas, sin alambras.

Ya me has escuchado respirar
con tu oído extraño
desde el tórax
y no dudas en dejar
como yo
tu última muda… yerba, savia
hierba fresca.

Religiosamente vas
mamboretá, agresiva belleza
Mía Mantis, buen augurio
suspendiéndote en mis ramas
enseñándome a mutar
devorándote
la vida.

viernes, 1 de octubre de 2010

Cielos y calderas

por graciela malagrida



El espíritu es verdad
y viceversa.

Tan abstracto, tan
austero e inasible, tan
difícilmente comprensible
por este cuerpo opaco, quejumbroso
que escabroso, necio, ensangrentado
arrastra su pesar hasta la muerte.

La verdad se pulveriza en el crepúsculo
diserta puntualmente ante la duda
revela, conjura, resucita
y virgen, discurre con la luna
si hay vacantes para el sueño del poeta.

Y en el último acto lo despiertan
entusiasmado o triste, eso no cuenta
lo traspasan, lo bañan, lo enajenan
cual vestales
en los mares de la runa.

-El espíritu soy yo- susurra una
la otra exhibe volcanes, agudezas
y en las sienes inspiradas toman forma
cobran vida, carne, acento
diligencia.

Tan preciso y supremo es ese soplo
tan vulgar y bello, sacramental, embarrado
que alígero, versátil, fulminante
enhebra poetas y ángeles caídos
con calderas y cielos
con Dios y viceversa.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Intimo fuego

por graciela malagrida




1

De la luz
un espíritu emana
tímido, esfumado
en estupendos florilegios del crepúsculo
y oculta su rostro de algún modo
en el aura estupefacta
complementaria de la aurora…


2

Y es el fluir
añil
de esa luz primera
quien afina las cuerdas del poeta.

Así su lira, su plectro, su meollo
se infiltran ardorosos, a desfajo
en campos, urbes y andurriales.

Así el fluir, toma el mando de la pluma
y abre jirones, autopistas
y picadas.



3

Absorben pues
ascetas y poetas
el soplo que va de boca en boca
la intención del beso aquel que quema
y la unívoca moción, chispeante
de los cielos.


4

Y vuelcan juntos el cántaro sin culpa
y se adjudican la autoría compartida
y ganan su paga dignamente
y se enorgullecen de la inmodestia del gesto
de hendir semillas en la tierra y en el aire
donde todas las almas
se ventilan.


5

De la química
entre el poeta y la luz
resultan el deshielo
la flor que nos deshoja
el sutil aleteo de tantos, sedientos alguaciles
el fruto rojo, carmín, la dulce mora
y aquel pájaro azul, el del penacho
que lleva en su pico heno al nido
tu atenta mirada, tu hermosura.


6

Y hay gusanos de luz y luz de seda
y hebras doradas y crisálidas
y cientos de luciérnagas en estos cenagales
o en el limo adyacente a tantos brazos
afluentes torrentosos
de la trova.


7

Y en el fondo
del pardo ojo de agua
un sapo rapsoda deslucido
cree que puede irrumpir por irrumpir
sin clave de acceso al Paraíso
y de un solo salto, al cielo y sus diademas.

¡Qué tontería! ¿sólo porque ve
la luna y su séquito flúo
en el mismo espejo que Narciso? ¿sólo
porque se sabe príncipe y en ese mismo fondo
aspira al trono del temple, del fuego y la palabra?
¡Cuánta osadía!. Incluso como sapo puede ahogarse.

Lo cierto es, que en el fondo del fondo
todo es reflejo, eco sin piel
luz encarnada, sensible estela, corolario
de la doliente o alegre
lucha escogida, a conciencia
con la propia opacidad
con la desidia.

Y al ganar cada batalla
las bajas quedan a la vista
como el cuerpo del anhelo en carne viva
y a tiempo, a tiempo en el Olvido
que es mudo, ciego y encorvado.
Y vemos que algo sangra en el costado
y sonreímos, sonreímos...
a la cara del verso reversible
y a la cura.

Ya del fondo emerge añil, cauterizante
esa sublime luz primera.
Ya descuellas
y presumes entre otras
entre pocas
luz
de seda.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Pasaje de ida



Recordar tus primeras horas
me remite al hoy, al cielo
redondo y tranparente
de tus ojos.

Verte así, niño mío
ver tus alas de colibrí
agitando el aire de los días
catapulta los versos
al mañana.

Y eres mío por siempre
remozado leitmotiv
de mi corazón
de fresa.


[Chorus]

-¡Eres mío por siempre!-
canta enfática la Vida
y descubre el pastel
y revela el florilegio que ya
no le cabe en el pecho
...
y lo abraza y me abraza
derramando mil lágrimas
de miel.


jueves, 23 de septiembre de 2010

Gajes del oficio


a Youssef


"Sólo"
cuando se acentúa así
puede ser reemplazado
por "solamente"

"Solamente"
cuando se está "solo"
sin tilde o énfasis
necesitado y sediento
aprende uno a expresar
¡cuán solo
se siente!

No hay reelevos
en el banquillo de los acusados
no hay excusas para la autocorrección
¿nadie tiene lástima de ti? ¿acaso nadie entiende?
¿no es que todo le ocurre a todos?
¿nadie se apena al verte llorar?.
Solamente te acompaña Soledad.

Sólo te concierne
tu agujero negro
tu luna serena
tu mundo imperfecto
tu nudo en la garganta
tu espejo perplejo
y lo sabes y lo sueñas
y lo escribes y lo empeñas.

Solamente estás donde estás
porque has llegado a tu cima
conciente de los errores
sin correctores ni halagos
ni gomas de borrar, estragos
ni remordimientos.

"Sólo"
cuando se acentúa así
puede ser reemplazado
"solamente"
por ti.

martes, 21 de septiembre de 2010

El eterno equinoccio de las musas




Es cuestión de sentir
gotas pesadas en los pétalos
como brillantes en bruto
como topacios con pátina de yerba
como prismáticos tesoros, entre pastos.
Quizás también, de descalzarse
y cambiar la piel, extirpar la hiel
detectar la miel, libarla.

Se trata de “ser”
virtuosa flor entre las flores
no de verlas de afuera
señoriales, inmarchitas, intocables
en los cuentos de hadas
o en las sedientas almas
de los enamorados.

Es cuestión de vivir
la vida breve de una mariposa
de talar el talante
la cara opaca de las cosas. Es cuestión de expresar
como el aroma de la rosa, de sonar a brisa
a risa moza, a dulce euforia
a rezo tamizado.

Se trata simplemente
de no andar por ahí
rompiendo corazones
ignorando el poder absoluto
de la delicadeza. Se trata del color
del aura de la luna y de la fresa
porque ambas besan
de una u otra forma
la hermosura.

Se trata de nosotros
de sucumbir a los sueños en vigilia
del fluir permanente de las loas
del eterno equinoccio de las musas
de vernos y adentrarnos
en el espejo del río
y de los ojos del otro
sin ahogarnos. Es cuestión
de festejar como los pájaros
y ungir los actos
de lumbre y de ternura.


¡¡¡MUY FELIZ PRIMAVERA!!!

lunes, 20 de septiembre de 2010

La otra jangada

por graciela malagrida




No era una súplica
más bien sonaba a demanda
a réplica ahogada, a forma falaz
a llanterío acumulado que nadie quiere escuchar
a lágrimas de cocodrilo. Lo cierto es que ella
no levantaba vuelo.Pasaban los años
y seguía igual, parchando su soledad
viendo crecer su angustia, insalubremente
rindiéndose al hastío poco a poco
zurciendo sueños entre cuatro paredes.

No era una lata, claro que no!.
Esa ristra de palabras herrumbradas
habían ahuecado las paredes de su voz
por donde se filtraba ya
la tirria. Le dolía. Ella sangraba desazón.

Había dado un paso al frente
de la oscuridad hacia mi…- cuánta ceguera!.
Había usado sus yemas
para hablar conmigo en el mismo idioma.- y yo tan sorda!.
-Me hubiera mostrado un costado más afable
de haber sido dichosa
-… pensé, mientras limpiaba
los raspones que me produjo su último manotazo.

Me miré al espejo y vi el rostro de la crueldad.
El Yo que nadie quiere ver. El Yo que a nadie quiere.
El fuera de sí. El que pretende codearse con flores
que jamás ha plantado…

Había dado un paso al frente
de la oscuridad hacia mi…
como si hubiera visto un destello
la cola de un cometa
como si quisiera colgarse…y mi Yo
estaba molesto, como toro herido
dePlazas y encierros.

Me sacudí una y mil veces.
Sufrí su acritud, me hizo entrar
en su quejumbroso juego
en su laberinto carmín
me obligó a caminar en la cuerda floja
en la tabla, a punta de espada
bajo una filosa razón: su atasco.

Volví en mí recordando la almadía
la otra, la que va río abajo, río arriba.
Volví, reanimando el reflejo del sol
la solemne tenuidad de ese instante divino:
sola, hasta quizás, un poco circunspecta
pero a flote, silente, brillante y sobria
feliz...

Volví en mí
por ese hilo de plata
cantando, panza arriba
como un insecto pasajero
de los camalotales. Volví remando
rimando y siempre
derritiendo relojes
almas de grava
casquijos.

PD:
Dejé de verla como a Naípi
pues ésta lloraba poéticamente
por amor
...
Dejé que la sangre se transformara en agua
en verso y torrente
en catarata.
No sentí remordimiento alguno
al dejarla
fluir.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Superpoderes

por graciela malagrida



Puedo quererte sin querer
como el sol de las horas enlucidas
y puedo
tocarte los párpados, alegremente
para que sigas soñando
despierto, lince, inocente, remozado.

Puedo besarte, dulce fresa
y traspasar como flecha
el lapso que nos toca
y herirlo de luz y de mañana
y sanarlo con verdades
quitándole las vendas.

Puedo
construir sobre el pilar
del tiempo de los tiempos.

Puedo inducirte al poema
al mundo que hay dentro del mundo
al mundo sin máscaras, sin cáscaras
al cosmos nacarado.

Puedo extractarte
y llevar tu arroba en los bolsillos
tesoro mío, preludio, albor
espejo espirituoso.

Puedo bautizarte estrella
o pájaro exótico exultante
y el día que mengue la alegría
podrás posarte en mis manos
en mi boca, en mi vientre
en cada letra nonata
en el silencio sideral de mi congoja.

Puedes hacer lo que te plazca
arpegio de la luz…
tienes la clave para hacerme feliz
floreándome así, al pasar
dejándome entre pétalos
por siempre perfumada.

puedo tocarte los párpados
y salirme de las cláusulas, del pacto
queriéndote más
mucho más
de lo debido.

martes, 14 de septiembre de 2010

Aquática

por graciela malagrida


Autor: Andrea Favelli
Título: Gestación póstuma.
Técnica: Óleo sobre tela


estás adentro
flotando
como el espíritu del agua
.
.
.
pescando el afuera
como algo
extremadamente duro
doliente
.
.
.
zampas
y perpetúas el plectro
en la fluida prórroga
en las calmosas almas
...

te sitúas justo ahí
exponiéndote a esto
ahí
justo ahí
donde llorar
no cuesta nada
.
.
.

estás adentro
inalcanzable, amada y sola
¿quiénes han de comprender?
si estás en mi, elíptica, casi al alcance
de los líquidos brazos de las rimas
de los brebajes azules de esta primavera
si estás asi, licuando el ánimo
soltando lágrimas
que nadie
puede
ver…

ya estás adentro
indócil
desatando los nudos
disparándome flores
graciosa
musa mía.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Diario de una mariposa

por graciela malagrida

He observado que las mariposas alcanzan la eternidad delicadamente. Su lapso es etéreo. Sus alas, intocables. Su vuelo, motivo de suspiros y versos... despiertan hados. Por eso suelto mariposas. G.M.



Día 1

Estoy latiendo
envuelta en mi misma.
Permanezco
en absoluto silencio
gozosa, ermitaña
sintiéndome frágil.

:

Sé lo que soy. Sé para qué
estoy aquí, lidiando con este cuerpo
que pende
de un hilo
invisible.

Ya crecen de lado
alas
y veo cómo
las motiva el viento.


::

Siento natural atracción por las flores
sus colores invitan
a reconocerlas, a llamarlas
por sus nombres. Así
me las aprehendo
y empiezo a libar.


:::

Me acompañan abejas, abejorros
libélulas narcisistas
que pasan horas perdidas
mirándose en las gotas de rocío.
Es de madrugada
cuando el aroma
merodea y escolta.


::::

El sol atraviesa hasta dolerme
y no puedo hacer nada al respecto.
Debo ir de flor en flor, el tiempo apremia
y aún no he polinizado
todo lo que he visto.

La luz de luna aguijonea
y creo saber porqué…
Muevo las alas
en señal de rendibú
pues siento que el alma
empieza a desprenderse
en madrigales.


Día 2

Sé de orugas y crisálidas
sé de sed y néctar, de poemas
… sé de este minuto de certeza
y de la aurora. Sé de alturas
y de bóvedas celestes
sé de climas, de atmósferas beatas
sé de natas y cogollos
de sueños y meollos…

Sé que todo este saber
pesa y lastima… entorpece el vuelo.
Es hora de callar.


:::::

En unas horas
nada sabré, nada querré
no tendré algo nuevo por catar
ni la fortuna de ver
florar
una vez más
la vida breve.

No sabré de ti
si dejo de posarme en tu ventana
en tus dedos, en tus letras, en tus labios.

Y no sabrás de mí
si extravías las lecciones de vuelo en tu memoria
si me olvidas.

Por tanto
entraré por tu boca
te haré cosquillas en el vientre
cargaré las penas que hoy te aquejan
en la enorme dicha de quererte
y me iré, como un escapista
en un abrir y cerrar de ojos.

Sabrás siempre de mí en la primavera
cuando rebroten los árboles añosos
y por las noches
cuando irrumpa en el celaje luz de luna
comprenderás cuánto te quise
al enseñarte raudamente
pequeñeces, ligerezas, prontitudes
y mucho más
al momento de soltarte.

P.D.:
Sentirás tenuidad
y verás
el color de mis alas
en tus yemas.

La recta

por graciela malagrida


“Es como el horizonte cuando miramos el atardecer… “ Teresita Kozienko.



1
En la sucesión infinita
de letras maestras, una mujer
desdibuja la línea de su propio tiempo
y explica:
En toda recta hay dos puntos importantes
la partida, donde suelen levantarse banderas a cuadros
y la llegada, donde alguien, siempre
nos espera feliz.

2
Ella sonríe causalmente
y se vuelve líquida
para alimentar a sus ramales.
Ellos la miran
la absorben, la abstraen
y vuelven a la recta.

3
Propaga dulzura, zumbando
en la geométrica muestra
de la vida.

4
El viento empuja la recta
se esmera en alinear la lluvia…
y detrás de esas lágrimas
de Dios emocionado
una mirada oblicua, transparente
vigila nuestros pasos.

5
Al principio de la recta
Ella.

En cada punto
Ella.

Al final
descubrimos de su mano
qué tan bueno fue escalar el Everest
y cuánto mejor, regresar
volver a inicio.

6
Multiplicamos, sumamos
cuando el entorno dividido, resta
¿a quién debemos tanta sensatez
sino al Creador de constantes y variables
sino al paradigma del amor
hecho mujer?.


7
¿Cómo olvidar tu nombre?
nos enseñaste el cielo como emblema
¿cómo olvidar tu rostro?
si en los días aciagos es el sol
¿cómo trazar la recta sin tus pautas?
¿cómo es andar la vida
sin tu amor?

(bis)
En la sucesión infinita
de afectos
una lumbrera- mujer
desdibuja
la línea
del tiempo
.
.
.

martes, 31 de agosto de 2010

Juegos de Flora

por graciela malagrida




1

Vivo debajo de los pétalos.
Camino a paso de hormiga. Hurgo
y ando sin apuro. Voy y vengo así
sin nombre, ropa o maquillaje. Por la noche
me hospedan las luciérnagas…
y el alba me despierta pulcramente
rociándome elixires.

Así vivo, aquí mismo
sintiéndome tan
privilegiada.


2

Pensé que los lapachos
buscaban llamar la atención en otoño
alojando aves exóticas en sus ramas peladas...
eso pensé sinceramente... hasta que florecieron.

También creí que las azaleas
inhibían su aroma
y en efecto, lo hacen
hasta que sueltan todo el color.

Luego vi los jazmines
blancos y violeta
y volqué el reloj de arena…

Ah! esos jazmines!
remozaron la tinta, el leitmotiv
la alegre ciencia
de la niña-mariposa.


3

Últimamente he descubierto
que me emocionan las mudas
y que acepto sin “peros”
todas las formas dialectales.

El laxo sitio del silencio
permite adaptaciones
agencia armonías
conquista.


(bis)

Vivo aquí, así
entre madreselvas y orquídeas
entre explosiones
implosionando.

Vivo en un observatorio
entre cosas pequeñas para el mundo.
Salgo de a ratos, me asoleo, me sonrojo
participo en los juegos de Flora
y veo veo...

Vivo así, aquí mismo
como una infanta
alegre y persuadida
por esta párvula
fastuosa primavera
...

miércoles, 25 de agosto de 2010

Aspavientos




“Te mueres… por faltar a la verdad y salir a vender
carneros degollados. Por tan poco te vas
quién sabe adónde…” G.M.




1

Ha muerto otro pez
por abrir la boca
en la mar de alharacas
pasionales.

Un gato ha caído del tejado
apostando su última vida
a que enterraba a otro.
Ahora “vive” muerto por “ella”.

Y la áspid, no se pisa
pero muerde su lengua
por sentir el miedo
de la supuesta víctima.

Así que el ratón, corre a su raja
y ya en camino:
“¡Oooh queso! queso!”
y trampa!.



2

Por la palabra y el gesto es que estás muerto
por resistirte a amar como es debido
por negar más de tres veces
con el habla bifurcada.

Por comprar buzones marchas preso.
Por permitir un beso
por negarlo.


3

Sinrazón
que del presunto corazón devienes
decapitas los días, la mesura
con el implacable filo de los gestos.
Condenas la mirada al retrovisor.
Enjaulas el alba con tu morbo
mas la eutirmia que vive en el poema
te aventaja. Florece el verso antes de tiempo
trasmuta la energía
y te reseca.

Aquello que se ha ido no regresa
no hay forma de traerlo, no respira.
Por eso es que el poeta con la lira
espanta cuervos, incluso
cuando duerme, cuando calla
cuando mira.

jueves, 19 de agosto de 2010

Simuladores de vuelo

por graciela malagrida


1

Sólo necesito cierta claridad
la sutil, la que entra por los poros
la que concibe, traspasa
asimila, libera
toda materia.

¿Será más fácil así
agenciar la eternidad?


2

Necesito cada vez menos.
Han variado mis gustos
lo reconozco. Hoy prefiero estar atenta
a las señales de los púlsares
o ver cómo se arman las tormentas
que anuncian la primavera.


3

A tal fin
voy a soltar todas
las semillas voladoras
los secretos inhumados entre ácaros
las palabras que no caben en el pecho.

A tal fin
voy a irme de lengua
en el espíritu.


4

¿Será espinoso el nadir?
no para las aves
¿acaso inalcanzable el cenit?
no para el poeta


5

Unos
creen entender
y plagian almos.
Otros
pretenden juzgar
a las almas.

Ni un tornado
levanta a los rastreros.


6

Hay seres que aman lo que son
por eso pueden
salirse de sí mismos

como hay buscadores de fulgores
en fuentes apócrifas
que mueren en sus vórtices.


7

Una caricia
de la luz

¿qué más hace falta
para extirpar tanta necedad?

Sólo querer
despertar.

martes, 17 de agosto de 2010

Holgura de ti

por graciela malagrida



Pude haber mixturado de otro modo
más azul, menos rosa en la paleta
pero me di cuenta tarde, cuando ya
se había infiltrado en nuestro cuadro
la ausencia de color... (¡cuánto lo siento!)

Pude haber pedido ayuda
pero logré salir a flote
nadando hasta aquel
paraíso
de silencio.

Pude haber estado triste
y en simultáneo
sonriente - despoblada
... ¡qué más da!
apenas lo recuerdo.

Pude haberte amado a tu manera
o impostado la voz para ser de tu apetencia
pero no supe, no quise o tal vez
no valió la pena
traicionarme.

Pude haber atado mis manos
para evadir la soltura de la rima
la euritmia, el beso al verso
la poética "locura"
pero decidí levar anclas de los lagrimales
y quitarte las vendas
los lastres, las cadenas
con estas llaves
mágicas.

Pude haberte amado a mi manera
pero puse punto y aparte
"¡y a otra cosa mariposa!".
Pude fingir como todos los mortales
pude haberme embriagado con pócimas para olvidar
pero opté por exhumar
¿porqué te elegí? ¿porqué?
y sentí, sentí
holgura de ti.

Así que incliné la copa
y en tu nombre
tragué tres gotas
del suero
de la verdad
.
.
.

jueves, 12 de agosto de 2010

Los quiénes y el síndrome del príncipe azul

por graciela malagrida




¿quién se declara “tu amado” desde que eres alado?
¿quién vuela tan alto?
¿quién fulgura
en el auge de tus rimas?

¿quién discierne en la cadencia de todos tus silencios?
¿quién crece a tu lado consonante?
¿quién quema con la lengua? ¿quién se hiende?
¿quién muere como un pez clavado en el señuelo?
¿quién baja de tu mente sigiloso? ¿quién
cual gato de angora sin paracaídas?

¿quién se encandila con tus párpados cerrados
en medio de la noche? ¿quién
pasa revista a tus sueños, besa tus manos diligentes
y pone pétalos debajo de la almohada?

¿quién te dijo que descreas
o que sufres del síndrome del príncipe azul?