Detrás del límite virtual, visual, carnal, suele haber mucho más que el olvidado miedo a traspasarlo. Digo, que es justamente allí, donde se afinca el leitmotiv para echar a volar. G.M.
1
Un cocotero llama con sus hojas longilíneas al viento a todo lo que lleva el viento con el impulso divino de sus notas. Las ganas de ver de cerca el espectáculo liberan el peso arenoso de pensar que “no se puede” despegar y levantamos vuelo como un globo aerostático sin culpas.
2
Abajo con los pies en polvorosa hacen frente a la mirada coronas de espinas celosas del tronco del posible abrazo que trasgrede los límites del ego.
3
Podremos declarar que el mundo cuadrado se termina porque abundan: espejos falaces, escudos-excusas y baúles con recuerdos lastimeros de lo que fue con el anhelo de lo que jamás sabremos o el abrazo de “el quizás” que nunca llega.
4
Pero después de haber pasado revista a las miserias de haber traspasado todo ilesos o mejor, con heridas heroicas valdrá la pena encontrar más: hombres de hojalata a quiénes humanizar espinas o límites que atravesar secuencias tonales en el arco iris más …y más… cuerdas, teclas, sonajas para esta “idea fija” de recrear la vida en un poema o en esta elíptica sinfonía fantástica.
Esta confusión estacional me está afectando. El verano se dilata en el otoño. Florece a sus anchas la Reina de la Noche, sin haber tiritado ni una vez. Y yo me siento perenne inmarchita en tu mirada.
Por eso cuando veo alguien herido soy insistente... le digo: -No llores, no llores. O si vas a hacerlo antes que tus ojos se encharquen por completo mira el mundo, el dolor del mundo el color del mundo, el amor del mundo los submundos del mundo, el fractal mínimo del mundo el milagro de tu vida en este mundo.
Luego me voy conciente o inconciente de haber detenido una lágrima antes de que caiga al piso sin regar.
Me voy como una palabra apalomada que no quiere morir.
"Si no hubieran sido alguaciles, hubiera sospechado de ciertas semillas voladoras, de ciertos sueños... porque si bien todos tienen esas formas aladas transparentes, no todos advierten que los miro. Estos, se pavoneaban, verdaderamente." GM
Flirtean dos alguaciles en el aire fresco que precede a la tormenta.
Gris, la nube mayor se devora el resto del cielo y desprende rayos espeluznantes. Sin embargo todo permanece calmo y predispuesto:
las piñas siguen apiñadas los troncos de pie las cotorras cotorreando las hormigas trabajando los alguaciles amando esto que hago, como un bicho más poetizando.
Flirtean las luces a lo lejos… se propaga el resplandor en cada gota mía y hay un arcoiris, un arco del triunfo, un arco tangente al arco de Cupido.
Flirtean dos alguaciles aletean en la eterna estación de mis amores. Y llueve llueve de a ratos aquí dentro.
Fluir con la cualidad esplendorosa del artífice. Resbalar, en el perfil femenino de la noche su nombre impronunciable por explícito y en la obra maestra que es la luna en la emisión cumbre del resuello dar a luz amor sobre la nada
Fluir levemente dejarse llevar como las hojas por la soltura majestuosa de la honra y taladrar con el deseo este cielo evidente para ver que sostiene otro cielo donde hay otros ríos, otra vida que se apoya confiada sobre linces
Fluir entre aquellos que como ménsulas-vestales eligen la incómoda postura del cimiento o la humildad del agua de las aves de la aurora y el camino, cada día más estrecho
Fluir fluir fluir como gotas de una en fila machacando causalmente piedras, hombres, corazones hasta a enmienda completa de las formas.
En esta noche suena: “Stormy Weather” Y se ve esa diva recostada sobre la ventana abierta. Ha hecho mucho calor, más que del que imaginas. O qué recuerdas… Y ella allí, simplemente quitándose la bata de seda. Mostrando su desnudez al viento frío que alienta la tormenta. En este tiempo de tormenta.
Te vez tú. Sí. Siento que sí. Ah, queda tan poco tiempo!. Para que te recuerde como siempre todos los febreros. Que no dejemos atrás las vestales que nos miraban cuando hacíamos el amor. En esas noches de calor. Tumbados en cualquier mesa. En cualquier mesa, nuestra.
Suspirando. Por el calor y por el sexo. Éramos el amor soñado. Tú piscis, yo tauro. Rezábamos para que no termine. Y terminaba, y comenzaba. De vuelta. Qué ha sido de nosotros?
Estarás de vuelta. Soñando, viajando, por esa dimensión tan nuestra. Sola. Sola como todas las cosas que se detestan. Y que se sueñan.
Es “clima de tormentas”. 1.943 viene viajando del ayer. Viene de un ensueño gastado y toma lo que da y quita lo que quiere. Oh. Amor! Ha pasado tiempo, no es suficiente tanto sufrimiento…
Mira, que yo, aquí estoy con este gastado ramo de rosas. Tiene más de catorce años en mi mano. Y nadie lo ha recibido. Y sigo cantando en voz baja esa canción “Stormy Weather”. (clima de tormenta). Creo que he de morir, y seguiré entonando en las noches de la eternidad, esa canción que huele a sensualidad. A cuerpos pegajosos. Siempre has tenido ese pecado, demasiado grande ese pecado de soberbia. Que no logra quitarte el tiempo, ni mis recuerdos. No huirás esta vez. Te seguiré mirando, como en los “viejos tiempos” te seguiré esperando. A que bajes del bus, con esa cosa tan tuya con esa sonrisa. Y nuestra mesa, y nuestro amor, riéndonos de todo, y de todos. Tan ricos en la más miserable escena que nunca fue para nosotros miserable en toda la historia de los tiempos. La mesa del amor. Mira bien, qué nadie te engañe, que nadie te amó como yo, te amé, Como yo te amo.
Y hoy más que nunca, maldita. Hoy que hay clima de tormenta. Hoy que quiero tus besos, y tu sonrisa de niña repercutiendo como siempre, como címbalos, como retiñendo, como sonriendo a la eternidad los dos. Aunque alguien que no conocemos, nos haya confinado al recuerdo. Mañana es tu cumpleaños, siempre, es tu cumpleaños. Te regalo, maldita, amada maldita, Estos tulipanes hurtados. Negros como todavía negros siguen siendo tus ojos, Por más que te hayas teñido el cabello. Por más que hayas decretado Nunca más verme Yo te seguiré esperando por más que sea un duro y solitario, huidizo, terrible, “Stormy Weather”. Clima de tormenta. En mi “Packard” descapotable. Para mojarnos, empaparnos, y desafiar él rayo como por última vez.
Poema leído por la poeta Elizabeth Alexander en la toma de posesión de Barack Obama, Presidente # 44 de Los Estados Unidos de Norteamérica, enero 20, 2009.
Traducción y subtitulado: Armando Ibarra Racines
Todos los días los afanes nos cautivan,
pasamos de largo a los otros, mirándolos
o sin mirarlos, a punto de hablarles o hablando.
Alrededor todo es ruido. Alrededor, todo es
ruido y abrojos, espinas y estrépito,
todos los ancestros en nuestras lenguas.
Alguien cose un dobladillo, remienda
un uniforme roto, parcha una llanta,
restaurando aquello que precisa reparación.
Alguien busca la música en alguna lado,
con cucharas de palo sobre un barril metálico,
con violoncelo, altoparlante, armónica, voz.
Una mujer espera el autobús con su hijo.
Un labrador examina el voluble firmamento.
Un maestro dice: saquen los lápices. Comiencen.
Encontramos a los otros en las palabras, palabras
mordaces o afectuosas, susurradas o declamadas,
palabras que se evalúan, y se revalúan.
Recorremos vías polvorientas y autopistas que indican
la determinación de algunos, y la de otros que dicen
necesito ver qué hay al otro lado.
Sé que después en el camino hay algo mejor.
Nos urge hallar un lugar donde nos sintamos a salvo.
Entramos en aquello que aún no podemos ver.
Que se diga con franqueza: muchos murieron por este día.
Cantemos los nombres de los muertos que nos trajeron aquí,
que colocaron los rieles del tren, levantaron los puentes,
recolectaron el algodón y la lechuga, construyeron
palmo a palmo los edificios relucientes
que luego mantendrían limpios, allí dentro trabajaron.
Alabanzas para el esfuerzo, cántico para el día.
alabanzas para todos los carteles hechos a mano,
para las conjeturas en las mesas de la cocina.
Algunos viven de acuerdo con ama a tu prójimo como a tí mismo,
otros anteponen no hacer daño, o no quedarse con más
de lo necesario. ¿Qué tal que amor fuera la palabra más poderosa?
Amor que supere lo conyugal, lo filial, lo nacional,
amor que irradie una oleada de claridades,
amor que no se prevenga contra el sufrimiento.
En el nítido brillo del día, en este cielo de invierno,
cualquier cosa se puede lograr, iniciar cualquier oración.
Ven come de mi plato de la abundancia del hoy. Vístete pronto, unge tu cabeza con la líquida alegría de crear un Edén a medida. Duérmete mirando cuánto tiemblan mis párpados intenta alcanzar este sueño y aquel y aquel otro… estira los brazos hasta que evoquemos todos los misterios de la vida. Ven cuánto antes! tirémonos panza arriba a encontrar dibujos en las nubes mensajes en el viento en los primeros y últimos rayos de sol o en los desechos esplendentes de la noche . . . Ven a quererme no te tardes.
Escribo, en honor y reconocimiento a la memoria de Mahmud Darwish, poeta de la paz, uno de los más célebres literatos árabes contemporáneos. Releemos hoy su conocido poema Estado de sitio, se nos crispa el alma; no sólo por lo que podemos recordar de su vida misma - comprometida con sus pares, con el sufrimiento cotidiano del pueblo palestino - y su magnífica obra, sino por su nítida visión acerca de los conflictos humanos en general y su particular experiencia del exilio. La elocuencia asequible de sus versos nos revisten de tersura, luz y esperanza en medio de toda contracción:
..."¡La paz sea contigo que velas por el éxtasis de la luz, la luz de la mariposa, en la noche de este túnel!
¡La paz sea contigo que compartes mi copa en la negrura de una noche que colma dos asientos: salud, sombra mía!"...
Como poeta de este lado del mundo, de este exiguo rincón argentino, que después de la Guerra de Malvinas no ha vuelto a detentar el dolor de otra guerra, debo admitir que lo que Darwish logra de un modo magistral, es la hermenéutica: nos pone en la palma de las manos esa llaga que es de todos: la hostilidad, el pesar del prójimo, del hermano que llora en el hemisferio opuesto, de aquel que pudo ser nuestro hijo, nuestro vecino y que por encima de todo, debería existir como “nuestro ser amado” como “uno mismo”. Y por último, creo firmemente que las personas nobles como Darwish, no fallecen, sólo se transforman en capitales, dentro de este fructuoso y vasto país maravilloso que es la poesía. Gracias a Dios, sus letras viven para siempre como una porción de verdad y de luz.
“Pienso: quizá sea un asesino, o quizá uno que habrá pensado que yo soy un asesino. Él tiene miedo, ¡y yo también!” Mahmud Darwix Al-Birwa 13 de marzo de 1942 - Houston 9 de agosto de 2008.- Escribir sobre un poeta muerto es un contrasentido. Una contradicción en esencia. En la cosmogonía de las letras el poeta aseguró –no para sí – para los demás su existencia. Los párrafos de cita definen de todas maneras a Mahmud. De su poesía “El está tranquilo”. En ese colofón nos dice que quizás nadie está tranquilo. Que el hombre puede de hecho ser el impostor por antonomasia de este mundo. Cómo quedarse tranquilo frente a las fuerzas de la naturaleza, frente al hombre lobo del hombre, frente a la avaricia a la codicia del semejante, luchando a brazo partido todos por lo que creen es “justo”? Al parecer Mahmud Darwix tenía en sí el fuego sagrado. Como poeta no se encerraba como Rimbaud para crear aislado de los demás. Más bien lo hacía allí, en el medio, en el ojo de lo caótico, como dándose una pausa para encontrar un sentido a la existencia, para conjurar lo desgarrador de un ataque que nunca cesa, de una noche que nunca termina, para salirse –metiéndose dentro propiamente – de los ayes de dolor que dejan los obuses, los morteros, y ese grito de miedo. Propiamente dicho. En su patria siempre extrañamente codiciada. Poeta, sí, pero comprometido con el mundo que lo rodeó siempre como la experiencia de Ramallah. Ahondó el sentido de su metafísica realista en la comprensión de la fenomenología política de la libertad. La libertad como algo evidente en lo dialéctico. Vivo aún en el rostro horrible de la guerra sempiterna de su Palestina. Y unificó los campos con su poesía. Una poesía que como la sombra al cuerpo lo precede. Alguien dentro de ese eterno anagrama que es la vida que fue llenando los claros. Su poesía confirma que es. Siempre es insensato dirigirse al poeta “muerto” quizás tenga más sentido dirigirse al hombre muerto que al poeta muerto. Los que escribimos lo hacemos desde la intranquilidad de nuestra propia mortificación, pero para darle un sentido, no para quedarnos a vivenciar esa intranquilidad. La poesía es primera, antes de ella no pudo haber existido nada. Los griegos tenían esa referencia de las cosas. Al salir de ese animismo y construir un panteón deico lógico, en el cual quepamos todos, todos los hombres, en esa impresionante diversidad que configura nuestra alma y da base a la luz de nuestro espíritu, todo amor, pero también todo dolor es “poesya”. Cómo recordar a un poeta que ha muerto cuando su obra está más viva que nunca! En este viaje oportuno que todos recorremos en nuestra existencia, también correremos la misma suerte: la de un día cansarnos de respirar, devolver ese hálito a Dios a ese Dios de miles de nombres, de rezos, de plegarias, obra del hombre. Como tan bien Mahmud Darwix definió en cada trazo de su escritura sobre un papel que nunca terminará de escribirse. Que así sea, entonces. Hasta pronto poeta, vastas heredades quedan intranquilas, releyéndote una vez más con cada latido de cada corazón.
iba tras la primer mariposa de estación mientras decías: "está nevando en las altas cumbres" "llueve, después de 7 meses de sequía" "se incendiaron las sierras y en la ciudad hay humo y cenizas" ...
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por seguir a una mariposa tropecé con vos y me cazaste!: mil disculpas pues más de una vez ignoro más de dos, resbalo más de tres, discurro y a la cuarta echo a volar y te libero
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- "algunos pueblos fueron evacuados "¿no viste los noticieros?"
yo respondí casi sin responder: - no no, si sabés!sabésssss! que por escribir no miro tv tampoco leo, sino entrelineas … tras el silencio me leiste y saltaste a otro tema
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- dicen que vivo en un termo, pero no me afecta mientras tengan eco entre miles de millones ciertas rimas y ciertos aleteos vibrantes puedan resquebrajar los muros
(a esta altura ya hablábamos de la arquitectura del amor, etc.)
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¿no te parece que la vida es una pequeña y frágil mariposa a-la que no hay que tocarle las alas?
transcurre y planea con tal garbo que hasta el viento repasa sus maneras y se sale del paso ¿podría yo dejar de imitarla o sacarle los ojos de encima? ¿podría capturar su delicada actitud o temerle a algo después de esto?
(supuse que meneabas la cabeza)
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si el camino es de hierro si arde Troya o se deshielan los glaciares sobrevolemos!
Durante esta mudanza resurgieron tesoros ocultos en los pisos: jirones, rayuelas, dibujos, vetas poéticas y ciertos gemidos, ciertas risas bajo las lenguas de las noches mudas.
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La luz compuso su propia canción detrás de aquellos muros ciegos que solían lindar con la desesperanza
Así que hoy con los ojos cerrados abracé su calidez hasta abrir la claraboya y absorberla.
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Por momentos fui un poco luz y ella un poco yo . . . la opacidad, la tristeza, la ceguera y las reincidentes diferencias del planeta desaparecieron en cuestión de segundos.
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En una pared blanca el reloj solo dice cucú como si las horas no pasaran
En una hoja en blanco todo puede suceder fuera de la linea del tiempo.
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Y va de casa en casa de corazón en corazón este gobelino enmarcado por las manos maestras del abuelo.
Luzes congelam estradas embalsamadas nas memórias tristes das meninas mortas e o poeta avestruz nos festins das comadres chora caluniado, por verdades agudas.
E instintivamente eu recuso os porcos falantes das medusas enviuvadas e não choro nas noites das especulações carentes.
Mas fujo das casas tristes onde a falta de luz congela cada sorrir dos poetas.
E nas horas amargas faço crescer em mim o assassino E me descubro O único porco obsceno, Pois eu sei as luzes cansadas não cansam a cara dos sem cara.
Luces congelan carreteras embalsamadas en las memorias tristes de niñas muertas y él poeta avestruz en fiestas de comadres llora calumniado, de verdades agudas.
Instintivamente rechazo los cerdos charlatanes de medusas viudas y no lloro en la noche carente de especulaciones.
Pero no voy a casas donde la falta de luz congela la sonrisa de cada poeta.
Y en las horas amargas hago crecer en mí un asesino Y me descubro El único cerdo obsceno, Pues sé que las luces cansadas no cansan la cara de los sin cara.
tu calidez derrite la hermética intención la escarcha famélica que lame el olor verde-hierba el dolor de las manos ajadas del paisano la piel / el humo de la urbe el asfalto, el empedrado el fondo de las ollas la cordura
tu cara de sol de primogénita luz abrasadora es el tierno haiku que enjuicia a los fantasmas . . . ciertamente desde tus ojos de niño que examinan átomos, modestias nada falta entre las plumas de las aves para rozar la gloria nada entre los hombres de buena voluntad para dragar los males
no nos mires asi... no nos comprendas simplemente ilumina la tregua de la historia.
La montaña tiene una cima orgullosa Que mata al momento del aburrimiento Extendido al borde del vacío Estúpidas son las memorias Que se inflaman en mi pecho Cuyos secretos son aspectos insignificantes Del tiempo amargo Amontonado sobre la pared de la traición Caras suspendidas sobre Las rosas rojas de mi corazón Bailan con la flauta de mi sufrimiento Prosternada al atardecer Mi corazón es un puñal Hundido en Mí Hasta los dedos del pie Disperso sobre la postal de mi cuerpo Pesado en mis gemidos /dolores Mi descanso sufre de mi descanso En el fosa de mi cuerpo Mi mano despuebla mi mano Dibuja la rúbrica de mi alegría que emana de mi Que resucita de Fès Lo expatriado Sus caballos son una paleta Que restaura mi corazón En la particularidad del dolor resplandecientes La noche de nuestro nacimiento y yo nos hicimos juramento
Bajo la lluvia, Tú, eres viajero de las células De este cuerpo Mi cuerpo, es una espada estival Ella baila con las flautas De la pasión y el destino Ella despoja las ramas Del desistimiento A la hora del estruendo alargado en Ti hasta la eternidad .......... El tiempo de las distancias imita Mi mutismo Grita detrás las paredes Del sueño .......... Disperso las hojas Del tiempo amargo Dibujo tu cara - Fès - Una luna en mi mano esta manzana en la mano se quema por la nieve /el mutismo Yo oculto mi herida Bajo mi párpado Yo río con todo el mundo Soy feliz hasta la amargura
Fronteras de la cuarta herida
Los laberintos de la edad me proyectan me lanzan Oh madre sólo tu, tu me portas más allá de la luz Yo, extraviada de Mi Excavo mis migas Busco en mi memoria Olvidé bajo las pirámides Fui una rosa Soñé como los hijos naturales Del amor / del mañana Mis atrios se rompieron A causa del olvido Oh madre! Tengo miedo de despertar un día De mi sueño mentiroso De los años de sequedad Tengo miedo de desgarrar Mis disparos de bohemia Un día Sobre la pared de la traición Tengo miedo De olvidar descargas Que se parezcan a las mías Oh madre! Mis sufrimientos están suspendidos Sobre un viejo altar Mi memoria, embarazada del vacío Dolores Les demuestro que mi nacimiento Aún no se ha efectuado El aroma de la herida sigue suspendido
Sobre las paredes del ayer .. Perdí mi ayer Oh madre! en el hueco de una mano femenina cuya sangre es rezagada sobre el espejo de la ira Su mutismo es repartido sobre una nube Lluviosa Esta nube es sofocante Hasta a la muerte Arqueada como ala de compasión Que enrolla al verdugo Oh madre! En un mutismo amargo Acaricio un puñado de vidrios Que pone en marcha el aburrimiento Que se estanca en el seno del océano Soy la mujer más feliz Me arrastro por la tierra hacia la letra Para trazar un nombre Bordado detrás de la ventana Del olvido
La montagne a une cime orgueilleuse Il la tue au moment de l’ennui Etalé au bord du vide Stupides sont les souvenirs Qui s’enflamment dans ma poitrine Dont les secrets sont des mines Insignifiants sont ces faits Du temps amer Entassé sur le mur de la trahison Des visages suspendus sur Les roses rouges de mon cœur Danse avec la flûte de ma souffrance Prosternée à la tombée de la nuit Mon cœur est un poignard Enfoncé dans Moi Jusqu ‘aux orteils Eparpillé sur la carte de mon corps Lourd de mes gémissements /douleurs Mon repos souffre de mon repos Dans la fosse de mon corps Ma main cajole ma main Dessine la carte de mon allégresse émanant de moi Ressuscitant de Fès L’ expatriée Ses chevaux sont une aube Qui rafraîchit mon cœur Au sein de l’étrangeté de la douleur Nous étions resplendissants Moi et la nuit de notre naissance On a fait serment
Sous la pluie Toi,voyageuse à travers les cellules De ce corps Mon corps , est une épée estivale Elle danse avec les flûtes De la passion et du destin Elle cajole les branches Du délaissement A l’heure du vacarme allongé en Toi Jusqu ‘a l’éternité ………. Le temps des distances imite Mon mutisme Crie derrière les murs Du rêve………. Disperse les feuilles Du temps amer Je dessine ton visage –Fès- Une lune dans ma main Cette pomme de la main se brûle Par la neige /le mutisme Je cache ma blessure Sous ma paupière Je ris avec tout le monde Je suis heureuse jusqu ‘à l’amertume
Seuils de la quatrième blessure
Les labyrinthes de l’âge me projette/me lance O mère Toi seule , tu me portes Au-delà de la lumière Moi, égarée de Moi Je fouille mes miettes Je cherche ma mémoire Oubliée sous les pyramides Je fus une rose Je rêvais comme l es enfants De l’amour /de demain Mes pagaies se sont cassées A cause de l’oubli O mère ! J’ai peur de se réveiller un jour De mon sommeil mensonger Des années de sécheresse J’ai peur de déchirer Mes traits de bohémienne Un jour Sur le mur de la trahison J’ai peur D’oublier des traits Qui ressemblent aux miens O mère ! Mes souffrances sont suspendues Sur le vieux patère Ma mémoire , enceinte du vide Des douleurs Je vous témoigne que ma naissance N’a pas encore eu lieu L’arôme de la blessure est suspendu
Sur les murs d’hier….. J’ai perdu mon hier O mère ! dans le creux d’une main féminine dont le sang Est suspendu sur le miroir de la colère Son mutisme est étalé sur un nuage Pluvieux Ce nuage est étouffant Jusqu ‘à la mort Gauchère comme un aile de compassion Qui enroule le bourreau O mère ! En un mutisme amer Je cajole une poignée de verres Qui déclenche l’ennui Stagnant au sein de l’océan Je suis la femme la plus heureuse Je me traîne à terre vers La lettre pour tracer un nom Brodé derrière la fenêtre De l’oubli
* Fatima Bouhraka
Nacida en Fez, el 13 de Febrero de 1974 -- Miembro fundador de la Facultad de Artes Plásticas de poesía contemporánea parece Almehraz / Fez en 1996 -- Es Presidente de la Asociación de marroquíes de origen de la Poesía -- Jefe Editor de Uttar Árabe www.awttar.com -- Miembro del Movimiento Mundial poetas República de Chile. -- El Embajador de la Paz y miembro de la Asociación de amantes de la paz mundial / Ginebra -- Miembro de la Unión Árabe de los medios electrónicos en Egipto -- Miembro de la Unión de escritores árabes Jordania Internet -- Miembro del Centro de creatividad por defecto fallecido Siria -- Miembro de la Asociación de Emiratos Arabes Unidos Deepak * Publicado poesía producido varios periódicos y revistas, nacionales e internacionales Incluye: la Carta Nacional, el movimiento, el tiempo, las ventanas de Malta, añadiendo el país Asterot el pueblo libanés y la realidad iraquí, la flor del Golfo de Mexico movimiento poético .... * Participó en varios foros y festivales de poesía, ya que en 1996 y hasta el día de hoy * Contribuir a la realización de cuatro sedes en común, a saber: -- Combustión Ishtar 1995 -- Gdar revelando 1996 -- Tatuaje sobre el Agua 1997 -- El guardián de arena 1998 * Diwan han sentido alienada bajo el título de margaritas en dos ediciones traducidas al francés * También emitió una cinta poética con el mismo título SAI * Celebró varias reuniones con la prensa nacional y los árabes: Revistas ventanas maltés, Ilaf Arabia Saudita, Noor iraquí victoria de Argelia, Marruecos renovación .... * Se están imprimiendo Diwan: Bouh Espejos * Tiene varias páginas especiales en cada uno de: el mundo los poetas y literarios simposio y las líneas * Participó junto con el gran poeta Dr Sheikha Suad al - ssabah en la realización de obras de teatro en virtud de la poesía title''Vito N. women''offered vehículos cultural ciudad marroquí de Fez el sábado, 28 de julio de 2007
luego la palabra "amor" se me para enfrente y no es menor que el océano de una sola de tus lágrimas que el aire de una noche sin tu aliento que el sol en tu piel recién pintada que el plasma del poema que… ¡nosotros! . . . después de sitiarla de vernos de señarnos de convidarnos los versos más proteicos damos vuelta la hoja y hay dolor de contracción luz blanca y
vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida vida
más me dices adiós y el cielo se cae a pedazos y baja corriendo el corazón a los talones y el árbol que plantamos se avejenta y vos te vas secando en el recuerdo . . . de nosotros queda esto: un rincón húmedo y sombrío la toz machacona del seol las arrugas autóctonas del verso las manos casi sin carne y ese lugar horizontal y perenne que es la nada ...
Diga ahora la roca quién la convirtió en manantial, confiese la peña quién la transformó en laguna; que hablen las plantas acerca del diseño de sus venas y las flores del creador de sus virtudes.
Digan los mares quién sopla sobre ellos vientos, quién agita las olas, quién concibe remansos en su cauce; confiese la sal, el azufre, la miel, quién les confiere poderes curativos. Que canten los montes, que coreen los collados, el santo nombre de este amor.
Digan los altos cielos el nombre de su amo, declare el poeta el origen divino de sus versos, afiance así su herencia, el hombre en este plano. Exalte su corazón ahora, admita su boca siempre, confíe en quién lo hizo amado y libre pagando de antemano por su vida.
Que nadie descienda al silencio sin antes haberlo comprendido.
Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda, medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda, una hispano olivetti con caries, un tren con retraso, un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,
un colegio de pago, un compás, una mesa camilla, una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla, una bici diabética, un cúmulo, un cirro, un strato, un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,
mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero, mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros, mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas, el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.
Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera, una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera, no sabía que la primavera duraba un segundo, yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera, al padrino que me apadrinó en la legión extranjera, a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante, a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,
al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha, a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha, mariposas que cazan en sueños los niños con granos cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.
Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes, dando clases en una academia de cantos de cisne, con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario, ¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?
Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera, si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera, heredé una botella de ron de un clochard moribundo, olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.
Nunca pude cantar de un tirón la canción de las babas del mar, del relámpago en vena, de las lágrimas para llorar cuando valga la pena, de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos, de la gota de tinta en el himno de los iracundos.
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Espero, como la Vía Láctea el abrazo de Andrómeda y un beso que diste suficientemente de su agujero negro y de mis ansias.
Aguardo quizás el mismo amor que suscita objetos brillantes en la esfera celeste.
Estamos poco cohesionados y gravitatoriamente, corremos el riesgo de ser capturados por gigantes rojas por enanas blancas, por zozobras.
Pero tal vez, una línea de silicio en la emisión un brillo varias veces superior al de esta galaxia hospitalaria nos muestre la salida de emergencia, nos fusione.
Espero, sin ambages y a las claras que tu agotado núcleo se tope en el polvo o las nubes con el mío. Juro que aguardo, sin helio, ese momento.