miércoles, 11 de agosto de 2010

Vacíos y raudales

por graciela malagrida


1

No tengo olfato, pero esa fragancia
entre mirtos y jazmines
esa, de pensamientos
entra por los ojos.

No tengo tacto. Dichosamente
digo la verdad: - me place la luz
la calidez esa, de los flúores momentos
y los nobles intentos
del hombre
por aprehender a Dios
-

Carezco de toda mezquindad
pues he afilado
el gusto por lo ácido
hasta afinar
las dulces cuerdas de la lira
…………………………
Desde entonces, todo me sobra
y no tengo excusas para amarte
ni nada para darte
apenas esta voz
sin pena.


2

Carezco de carencias
te aseguro. He visto el mundo
desde el cielo, el mundo desde el mundo
desde el vientre, desde el Hades ...
He visto al alba sonreír
desnuda, en brazos del ocaso.
Te he visto en sueños, sin ajuares
tal como eres, quejumbroso, bravío
aliento de la mar, amado mío. Ya nada
me hace falta.


3

Me hiciste feliz
como el agua en el principio
gaseoso entre fluires
coagulando el espectro
a modo de evidencia.

Me haces feliz como el sereno
aliento del verso
condensado.

Te siento feliz
grumoso… cuando el día
raya las ventanas.
Y nada me hace falta, amado mío
te aseguro.

1 comentario:

gracias x el comentario! no dejes de orbitarme!